El Comercio 27/01/ 2026
La dirección de la planta refuerza las medidas de seguridad ante el deterioro de la solera hasta que se aborde su reparación.
La dirección de la planta de Avilés de Saint-Gobain ha
decidido reforzar las medidas de seguridad y protección de su horno float ante
su «evidente obsolescencia», según señala una notificación interna que refuerza
las medidas de seguridad en la instalación. El refuerzo de los protocolos de
seguridad ya comenzó el pasado diciembre, cuando el personal de la planta
comprobó el deterioro de la solera o base del horno.
Como se sabe, el pasado verano, el horno sufrió un grave accidente al caerse uno de los quemadores situados en su base y que estuvo cerca de provocar el colapso del equipo. La situación se logró salvar después de un gran esfuerzo del personal de la planta y donde la dirección no ahorró recursos para mantener la producción. Desde el primer momento, se lanzaron mensajes, tanto internos como externos, destacando el carácter primordial de la seguridad de los equipos.
No hay que olvidar que, dentro del horno, se encuentra vidrio en estado fundido, a temperaturas superiores a los mil grados y con varias toneladas cúbicas de volumen. En caso de colapso, esa lava saldría sin control representando un evidente riesgo para los trabajadores que se encontrasen muy próximos.
De ahí que la dirección haya reforzado la seguridad en las zonas restringidas, obligando a los trabajadores a acceder a los espacios con más riesgos en parejas y aplicando todas las normas de seguridad. De forma paralela, la dirección ha fijado protocolos y actuaciones para asegurar la duración del horno hasta que se autorice la reparación, para lo que aún no existe una fecha.
De momento, tan sólo se conoce que el Principado de Asturias considera que la construcción de un nuevo horno híbrido en la planta de La Maruca no altera la declaración de impacto ambiental vigente.