La Nueva España 29/01/2026
La nueva instalación, que multiplicará la producción, estará
lista para la primavera de 2027, tras una reorganización de la plantilla y
obras de ampliación
Noviembre de este año va a ser el mes en que la
multinacional Saint-Gobain Cristalería está pensando para iniciar las obras del
horno-float de Avilés. Así lo ha transmitido la dirección en La Maruca. Otra
cosa que transmite es que ese horno-float será de tecnología híbrida, es decir,
estará alimentado con gas y también por electricidad. La puesta en marcha de
esta instalación -uno de los deseos más anhelados no sólo entre los
trabajadores, también en toda la comarca- garantizará el futuro de la histórica
planta de vidrio asturiana.
El nuevo horno, de mayor tamaño y capacidad que el actual
-en sus últimos momentos de vida útil ahora mismo-, incorporará una tecnología
para avanzar en la descarbonización del proceso de fabricación de vidrio plano.
La fusión de las materias primas se realizará mayoritariamente mediante
electricidad con garantía de origen renovable, quedando el gas natural como
apoyo en determinadas fases del proceso o en situaciones de emergencia. Esta
modificación permitirá reducir el consumo energético total en torno a un 20 %,
así como disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en
aproximadamente 79.000 toneladas anuales.
La dirección de la fábrica avilesina sigue, con este
calendario, los pasos que inició hace poco más de un mes la administración
regional cuando aprobó la solicitud que había presentado la multinacional para
sustituir el viejo horno por uno nuevo y de mayor capacidad. Concretamente, la
consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias del Principado
de Asturias concedió el permiso a la multinacional francesa para que pusiera en
marcha una instalación que, se prevé, multiplicará la producción avilesina (de
las 700 toneladas diarias a las 800).
En el marco de una reunión de negociación del convenio
colectivo -en diciembre pasado, unos días antes de la concesión del permiso de
la administración regional para comenzar a construir el nuevo horno-, la
empresa había comunicado a la parte sindical que sólo barajaba una posibilidad:
de haber cambio en el horno únicamente se iba a alimentar de gas, es decir, la
tecnología híbrida quedaba para prado.
Las modificaciones
Lo que va a suceder en noviembre de este año es que está
previsto que se inicien las obras de una instalación que tiene como destino
salvar la producción de vidrio en la región, que comenzó a mediados de la
década de los cincuenta.
Esta obra va a precisar la ampliación de la nave industrial
en la que se encuentra el horno-float actual. Esa ampliación, calculan, será de
diez metros en su fachada norte y otros diez más, en la sur. Además, está
previsto que crezca la pared oeste.
Esta nueva superficie saldrá de las obras de liberación de
suelo que ya se han iniciado: el soterrado de la traída de agua general y su
desvío al conocido pirulí (depósito metálico de agua), la eliminación de las
tuberías de gas y, sobremanera, del derribo del depósito de agua antiguo.
Así será el nuevo horno
El actual horno-float se alimenta con gas. Cuenta con 14
quemadores (allí es donde estuvieron las averías de este pasado verano). El
nuevo horno híbrido, el que cuenta con el permiso de la administración
regional, sólo tendrá cuatro. Esta diferencia notable de quemadores entre uno y
otro hornos se va a hacer notar en la caída de emisiones de partículas al aire.
El nuevo horno se alimentará con electrodos de manera principal. Esta
alimentación eléctrica es la que están acomodando en la zona de la subestación,
al pie del depósito de agua que van a derribar.
En paralelo a esto, la empresa está adecuando las antiguas
naves de Sekurit con el fin de que sirvan como almacenes para el material a
incluir en la próxima obra del horno. Estos trabajos, en un principio, tendrán
una duración de entre seis y ocho meses, es decir, la tranquilidad llegará a la
fábrica en la primavera de 2027.
Antes, está prevista una reorganización de los trabajadores
de tal modo que presumiblemente, la plantilla de las líneas de acabado (capas,
laminar) sufran las consecuencias de una regulación temporal de empleo. Los
trabajadores destinados en el horno actual, sin embargo, podrían trabajar de la
construcción del nuevo horno.
Convenio
Mientras tanto, la negociación del convenio de la fábrica
continúa. La empresa presentó un preacuerdo, los sindicatos mayoritarios lo
recibieron. Posteriormente, la asamblea de trabajadores reclamó a las tres
centrales que presentara su propia plataforma (peticiones). Esta plataforma
está diseñada, pero los trabajadores no la conocen a fecha de hoy.
https://www.lne.es/aviles/2026/01/29/noviembre-sera-mes-comenzar-construir-126189138.html