El Comercio 03/01/2025
Acusan a la empresa de recortar derechos y tratar de imponer
un acuerdo sin avenirse a negociar. UGT se reunirá con sus afiliados el lunes
Ni Comisiones Obreras ni la Corriente Sindical de Izquierdas
apoyan la propuesta lanzada por Saint-Gobain para actualizar el convenio. Ambos
sindicatos coinciden en señalar que representa una clara pérdida de derechos y
que, además, pretende ser impuesta sin negociación. El sindicato UGT se reunirá
el lunes con sus afiliados, el miércoles 7 habrá asambleas informativas
abiertas a toda la plantilla y ya dos días después los trabajadores podrán
votar si avalan o no la citada propuesta.
Tras una reunión con sus afiliados, desde el sindicato
Comisiones Obreras critica no solo los recortes y rebajas salariales sino la
imposición de plazos y límites de manera unilateral por parte de la empresa
«sin margen real para una negociación abierta», algo a lo que siempre han
estado abiertos.
En primer lugar y en lo que parece ser una respuesta a las
críticas del sindicato CSI, Comisiones subraya que «recibir un documento de
propuesta no implica aceptarlo» y la prueba es que lo rechazan. «No vamos a
respaldar ni proponer en referéndum medidas que supongan precarización o
pérdida de derechos laborales, especialmente cuando no se han explorado vías
reales de negociación para lograr un convenio justo y adaptado a la realidad
laboral», señalan.
Cree el sindicato que se pueden analizar otras alternativas
para reducir costes laborales a futuro sin deteriorar las condiciones actuales
ni las de los futuros trabajadores.
Eso es material de negociación, algo que lo que CCOO se
jacta de hacer con responsabilidad, remitiéndose además a la historia reciente.
Por ello censuran la actuación de la empresa. Sospechan que «la empresa parece
querer construir un relato para trasladar a la multinacional –e incluso para
justificar públicamente ante autoridades políticas y la población de la
comarca– que los trabajadores nos negamos a negociar o a mejorar la
competitividad». Insisten en la inconsistencia de este mensaje conforme a la
historia a la que aluden y remarcan que el sindicato siempre ha estado a buscar
soluciones negociadas y equilibradas.
Son conscientes de que el convenio tiene que adaptarse a la
nueva realidad, «pero no a costa de derechos». De ahí que defiendan un plan
industrial global en el que se incluyan las inversiones y que no se conviertan
en moneda de cambio o de chantaje.
Por todo ello, Comisiones Obreras se desmarca del documento
presentado por la empresa y pide responsabilidad empresarial.
En la misma línea, pero con el tono más beligerante que le
caracteriza, CSI considera que la 'propuesta de acuerdo' es un «verdadero misil
a la línea de flotación del convenio» y desgrana punto por punto los motivos
por los que lo rechazan, empezando por la pérdida de poder adquisitivo que
sitúa en un 13% anual. De mano, para el año que acaba de terminar, 2025, no se
contempla ninguna subida retroactiva a pesar de que el Índice de Precios al
Consumo (IPC) se ha situado en torno al 2,7%. Para el resto, porque el nuevo
convenio entraría en vigor en este 2026, el aumento salarial será del 1% anual
en cada uno de los ejercicios.
En el caso de que el IPC supere el 2,5% anual, «las partes
se comprometen a revisar y actualizar la diferencia entre el 2,5% y IPC
interanual de diciembre del año», si bien la propuesta no señala el sistema. El
sindicato considera que esto puede suponer pérdidas acumuladas de hasta un 1,5%
anual atendiendo, principalmente, a la duración del nuevo convenio, que pasaría
a estar vigente durante cinco años, lo que para CSI es un «periodo excesivo que
hipoteca el futuro de la plantilla».
Pensiones y salud
Igualmente la eliminación del concepto PGOP, una prima de
objetivos y de productividad que lleva abonándose desde hace más de 55 años,
puede suponer una pérdida superior al 5%.
Tampoco aceptan la reducción de la aportación de la empresa
al plan de pensiones, que tras 25 años aportando un 3% ahora quiere dejarlo en
un 1%. Las cuentas son sencillas: «Esto supone un recorte del 2% del salario
diferido y vacía un sistema creado como mejora de previsión social para la
plantilla». Se rebaja la aportación a este y se incorpora un seguro de salud
coparticipado, con una aportación máxima de la empresa del 60% y el resto se
entiende que a costa del trabajador pero, de momento, sin especificar las
condiciones, garantías, coberturas y fiscalidad, entre otras.
Como muchas otras empresas han ido llevando a cabo en los
últimos años, Saint-Gobain plantea una modificación a la baja de las tablas
salariales, de tal manera que los nuevos trabajadores no alcancen los rangos
salariales de los actuales.
Aparte, se plantea la eliminación del complemento del 100%
en situaciones de incapacidad temporal. CSI considera que vincularlo al
absentismo, como argumenta la empresa, es «irresponsable, carece de
sensibilidad social y castiga a las personas trabajadoras en situación de mayor
vulnerabilidad».
La inversión en el horno float como medida de presión
El futuro de Saint-Gobain en La Maruca pasa por la inversión
en un nuevo horno float. Un inversión que no es baladí y que la empresa utiliza
para presionar a sus empleados, a los que pide un esfuerzo en forma de recorte
de salario. A su favor juega el traumático cierre de la línea de Sekurit en
mayo de 2024. Aquello no fue solo un cierre sino también el mensaje de que una
multinacional hace lo que quiere cuando quiere por más contestación social y
política que haya. Esto tal vez pueda explicar esta nueva forma de negociar un
convenio, que comenzó en el último cuatrimestre del año pasado lanzando 'globos
sonda' sobre los recortes de derechos que tendrían que asumir los trabajadores
a partir de 2026. Esta intención se terminó materializando en la mesa de negociación
con el comité de empresa a la que, según trasladan los sindicatos, se
desproveyó de todo lo que abarca la palabra 'negociación'. Ha sido, más bien,
una imposición.
https://www.elcomercio.es/aviles/ccoo-csi-rechazan-propuesta-actualizacion-convenio-saintgobain-20260102225039-nt.html